Principios de la crianza respetuosa 

«Si queremos educar de forma consciente y respetuosa tendremos que revisarnos y respetarnos también a nosotras mismas».
Psicóloga Cristina Laguna 

Amor incondicional  

El amor incondicional es amar a nuestro hijo más que a cualquier otra cosa, amar su esencia, a pesar de sus errores. Amarlo como es y no querer cambiarlo, incluso si no cumple con nuestras expectativas. 

Empatía

La empatía es nuestra capacidad de conectarnos con otra persona (en este caso nuestros hijos) para ponernos en su lugar y responder adecuadamente a sus necesidades. 


 Igualdad 

 Comprender que nuestro hijo tiene sus propias normas y opiniones, y permítale expresar sus pensamientos y sentimientos libremente. 

 Respeto 

Respeto por las necesidades básicas de nuestros bebés y niños. Este es el valor que le damos a los demás. Se basa en el equilibrio entre nuestras necesidades y las necesidades de nuestros hijos. 

Límites y disciplina activa 

 Basado en el amor más que en el castigo o la violencia, el papel de la restricción es controlar, pero desde la enseñanza y la reflexión, enseñándole qué hacer y qué no hacer, pero hablar siempre con amor y respeto, sin poner límites represivos. 

Respuesta a sus necesidades 

Además de responder a sus necesidades afectivas, comunicativas y afectivas, también saben comprender sus emociones y expresiones.

 El apego es una forma de vida 

Este es uno de los principios fundamentales del respeto a la crianza de los hijos. Las familias que practican este método de crianza siempre muestran afecto, amor y cariño. 

Equilibrio entre la vida familiar y personal 

Un estilo de vida saludable que está por encima de todo la vida familiar y la salud emocional de los padres para seguir una buena disciplina positiva y una buena salud emocional.  

 
(Laguna, 2019).